Cómo escribir buenos textos para tu negocio cuando se te da mal escribir

Cómo escribir buenos textos cuando se te da mal escribir: 7 tips

 Al enfrentarte a la redacción de los textos para tu negocio:

  • ¿Te sientes torpe, patoso, lento para expresar lo que tienes en la cabeza
  • No te gusta lo que te sale, te frustras
  • Crees que no estás consiguiendo transmitir el verdadero valor de tu producto o servicio
  • Sientes que se te va el tiempo, que te tiras toda la tarde para un texto corto
  • … pero eres consciente de la importancia de los textos y no quieres dejarlos sin trabajar?

Tengo una cosa que decirte: tu objetivo ahora es crear unos textos decentes que funcionen. 

Y es perfectamente posible conseguirlo. Puedes hacer algo muy digno 😉

Para ello hoy quiero enseñarte 7 tips a prueba de nulos-para-la-escritura. Son 7 procedimientos que te ayudan a escribir unos buenos textos cuando se te da mal escribir.

Creo absolutamente en todos y cada uno de los consejos que te doy aquí. Sé que funcionan. Son la base de todo. Quieres conocerlos, ¿verdad? ¡Apunta!

 

1. Ordena las ideas

Los bloqueos empiezan por no saber qué contar.  Para evitarlos, aunque suene muy rollazo, hazte un esquema primero (puedes dejártelo hecho el día anterior o cuando aparezca la inspiración). De este modo, cuando te toque propiamente redactar, sabrás qué tienes que contar en cada apartado y todo irá mucho más fluido. Te ahorrará tiempo, bloqueos y frustración.

Normalmente cuando vas a hablar de algo necesitas:

  • Una introducción al tema (por ejemplo una introducción a tu nuevo servicio)
  • Desarrollo (donde das los detalles y toda la info)
  • Cierre: la llamada a la acción → qué quieres que haga el lector ahora

Dentro de cada apartado incluye unos puntos con las ideas principales que quieres contar. Es un borrador para ti, así que escribe como te vaya saliendo, sobre la marcha, con tus propias palabras.

 

2. Escribe frases cortas

Más vale frases cortas que largas y mal construidas, enrevesadas y confusas. Huye de las parrafadas largas. Las frases de largura corta o media son potentes y transmiten las ideas de forma clara.

Profundiza en esta idea en el post: Lo bueno, si breve, ¿dos veces bueno?

 

3. Evita el lenguaje rebuscado y usa palabras sencillas

No te pongas en “modo ministro”. Mucha gente, cuando le toca escribir textos para su negocio, tiende a mostrarse demasiado formal, rígida. No hay nada malo en expresarse de manera sencilla, de hecho es mejor. Un lector que tiene que perder tiempo descifrando, se va. Dale claridad. Que sepa YA qué tienes para él.

Si quieres profundizar en esta idea, te animo a leer este otro post: Acaba con el lenguaje retorcido y rimbombante en tus textos de empresa

 

4. Grábate explicando lo que quieres decir

Ahora con el móvil es súper fácil. Luego transcribe y extrae las frases que te gusten, las más potentes. Hay personas que son más “de hablar” que “de escribir” y, si eres una de ellas y te encuentras mucho más cómodo y la cosa fluye más cuando hablas, ésta es tu táctica.

 

5. Elimina las coletillas

Una vez redactado, fíjate si hay una palabra o expresión que repites mucho, como adverbios acabados en -mente (básicamente, lógicamente), la palabra súper… cada cual tiene sus palabras que repite mucho. Elimínalas si no aportan nada o cámbialas por otras.

 

6. Sustituye palabras genéricas por otras más concretas

La palabra “cosas” es muy genérica. También el verbo”hacer”. Seguro que hay otras que afinan más, pruébalas. Puede ayudarte la herramienta Sinónimos de Word para encontrar alternativas, solo tienes que hacer click derecho sobre la palabra en cuestión.

Ejemplos (son muy exagerados pero es para que se vea muy claro):

En nuestra tienda online puedes encontrar una gran variedad de cosas […] → En nuestra tienda online puedes encontrar una gran variedad de artículos […]

Hacemos calzado artesanal → Fabricamos calzado artesanal

 

7. Usa palabras que toquen emociones

No en todo el texto, pero dentro de las 3 secciones (introducción, desarrollo y cierre) deberías dejar caer alguna palabra que haga referencia a cómo el cliente quiere sentirse con tu producto o servicio. Para eso tienes que ponerte en su lugar.

Compramos por una decisión más emocional que racional y un buen copy es el que mejor sabe empatizar con el cliente.

Coge papel y boli y hazte dos listas de emociones:

  • Las que tu cliente puede estar sintiendo ahora (necesidades previas a la compra)
  • Las que desea sentir (y que puede lograr adquiriendo lo que ofreces)

Luego asegúrate de intercalarlas en tus textos, dirigiéndote siempre a tu cliente y enfocando tu comunicación en sus necesidades y deseos.

 

Keep calm. La meta para ti ahora no es tener los mejores textos del planeta, sino conseguir unos textos decentes y que funcionen.

Deshazte de la presión y el perfeccionismo y empieza por aspirar a esta meta sencilla cuyos resultados vas a notar desde YA. Querer aspirar a más de aquello para lo que estamos preparados estresa y bloquea, en cambio empezar con suavidad, con metas sencillas y asequibles nos alivia y, por eso, nos hace avanzar. 

 

 

4 comentarios

🙂 🙂 Me encanto!!

Me alegro un montón de que te haya gustado, María. Abrazo! 😉

Muchas gracias! Ahora toca ponerlo en práctica! 🤗😘

Gracias a ti por leer y confiar en mi trabajo, Begoña. Espero que me cuentes, si lo pones en práctica 🙂

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