mujer trabajando la identidad verbal de su marca

La identidad verbal, ¿también es para pequeños negocios o marcas personales?

Algunos apuntes (conexos o inconexos) sobre esta idea:

#1 Asociamos identidad verbal con las grandes marcas.

Nike y su «Just do it», McDonalds y su «I’m lovin’ it», BMW y su «¿Te gusta conducir?». Lo primero que se nos viene a la cabeza al pensar en identidad verbal para negocios son las grandes marcas con grandes misiones y gran impacto en el mundo. Como pequeños negocios o freelancers sentimos que esto nos queda lejos.

#2 Puede parecer una pérdida de tiempo.

«Mientras mi comunicación sea clara y profesional, mientras mi público objetivo me entienda, ¿qué más da que use o no conceptos sorprendentes, frases ingeniosas o palabras creativas?». ¿Lo has pensado alguna vez? Porque yo sí.

#3 Identidad verbal no es -necesariamente- hablar original.

Precisamente, la decisión de usar palabras claras y profesionales es una decisión de identidad verbal. No se trata de hacer virguerías con el lenguaje (o sí, si así lo eliges), sino de tomar decisiones expresivas conscientes. Ya está.

#4 Tú ya estás aplicando identidad verbal.

Cada día. En tu comunicación profesional y en la personal. Lo que ocurre es que quizá no la has hecho consciente y por eso no la puedes trabajar para que te dé mejores resultados.

#5 Claro que vale para tu pequeño negocio o marca personal.

Aplicar identidad verbal es tan simple (y tan complejo) como decidir si te vas a describir como «asesora» o como «consultora», como «peluquero» o como «estilista», o si vas a llamar a tus clases «seminarios» o «masterclass». ¿Aún crees que no es relevante para marcas pequeñas?

#6 La identidad verbal para negocios comienza en el propio naming de tu marca.

Y se expande por tu tagline (la frase que apoya al naming), por la expresión de tu propuesta de valor, por los nombres de tus servicios o de tus productos, por el claim que usas para una campaña publicitaria, por cómo llamas a tu newsletter o a tus suscriptores… Ya ves por dónde voy.

#7 La identidad verbal para negocios debe ser natural (o no).

Bebe de la personalidad de la marca. En las marcas personales, la personalidad de la marca es tu propia personalidad y por eso lo ideal es que tu forma de expresarte esté conectada contigo y te salga de forma natural (aunque sí es recomendable hacer cierta selección de qué partes de tu personalidad vas a reflejar en tu marca).

Las marcas comerciales, en cambio, suelen tener una personalidad de marca elaborada que no va ligada a una persona en concreto sino que se ha decidido «desde cero». En ese caso, los responsables de comunicación del equipo tendrán que ajustarse a ese estilo. Para esto son ideales los manuales de identidad verbal.

#8 Antes de definir tu identidad verbal, pásala por el doble filtro.

El ejercicio del doble filtro es algo que me he inventado, pero ya verás qué útil 😉 Se trata de asegurarte de que la identidad verbal que has elegido es coherente con: 1) la personalidad de tu marca y 2) tu público objetivo. Por mucho que quieras que tu marca hable con un tono gamberro, si tienes una empresa de juguetes infantiles probablemente habrá fricciones con tu público objetivo (padres). Tú sales perdiendo.

#9 Si quieres trabajar la identidad verbal de tu marca personal o de tu pequeño negocio puedes pedírselo a un consultor freelance especializado en copywriting e identidad verbal.

No es necesario irte a una gran agencia. Hay profesionales que nos dedicamos a ayudarte con este tema, por ejemplo con unas sesiones de consultoría personalizadas de las que acaba saliendo tu manual de identidad verbal. No tengo por qué ser yo, elige a alguien con quien conectes.

#10 Todo son beneficios para tu pequeña marca.

Si decides trabajar este aspecto clave en tu comunicación, pasarán varias cosas como estas:

  • Tendrás mucho más claro cómo escribir tus textos de negocio y te costará menos hacerlo.
  • Tu comunicación se volverá coherente y reconocible.
  • Destacarás y te diferenciarás de la competencia.
  • Tu marca adquirirá empaque, consistencia y solidez.
  • Se te ocurrirán mejores ideas para namings, contenidos, emails, campañas…
  • Conectarás fuerte con tu cliente ideal*

*Recuerda que lo habrás tenido muy en cuenta en ese doble filtro.

¿Qué te han parecido estas ideas? ¿Te apetece aportar alguna más? Puedes contarme en los comentarios si ya la estás aplicando en tu pequeña marca o si te lo estás planteando.

Y si quieres que te ayude con esto (¡qué ilusión!), escríbeme.

Abrazo,

Clara


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